Las crisis son necesarias porque nos ayudan a despertar talentos que en la comodidad hubiesen permanecido dormidos. Así lo expresa Cynthia Franco, una joven que hace tres años sintió el deseo de tener un negocio propio donde pudiera dar rienda suelta a su creatividad, y quien a pesar de tropezar con el fracaso en su primer intento que lo llevó a la depresión, volvió a intentarlo y hoy da testimonio de que la perseverancia es la clave del éxito.
Cynthia Franco es psicóloga de profesión, mas emprendedora por elección. Hace unos tres años sintió el deseo de tener un negocio propio donde pudiera dar rienda suelta a su creatividad, ofreciendo productos de primera necesidad para niños y mujeres de todas las edades.
Fue así que- motivada por este sueño- renunció a su trabajo y comenzó a buscar opciones que la ayudaran a concretar lo que tenía en mente. Su primera experiencia no resultó del todo buena, sin embargo, esto no fue un obstáculo para que ella desistiera de su meta.
Hoy, Cynthia afirma que lo que más le agrada de ser independiente radica en la posibilidad de manejar sus tiempos para disfrutar de cosas que le gustan, como escribir. “Desde que me independicé no recuerdo cuando fue la última vez que puse un despertador, pues mi pasión por lo que hago hace que me levante sola todos los días”, relata orgullosa. Cuenta, además, que próximamente, lanzará un nuevo emprendimiento que busca fusionar en un mismo lugar aspectos de su carrera profesional y su amor por la escritura: @cynfranco.blog.
Cynthia es una mujer todoterreno que no conoce de barreras. Ella logró vencer sus propios temores y llevar con prestancia su tienda online. Revela que como tenía experiencia en ventas y atención al cliente, empezó vendiendo artículos de segunda mano lo que le entusiasmó bastante. Sabía que debía capacitarse para llevar a buen puerto este emprendimiento, así que se dispuso a seguir varias páginas de emprendedores y a aplicar los consejos que leía.
“Leía todo lo que encontraba interesante y participaba de charlas o grupos de motivación. Al principio no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, las ideas fueron surgiendo y aclarándose con el tiempo. Una cosa me llevó a la otra, poco a poco fui conectándome con gente que me enseñaba en el camino. Uno de ellos fue un joven al que contraté para realizar un servicio de flete. Él me enseñó mucho acerca de juguetes y todo lo referente a las ventas de productos para niños”, relata.
Es por ello que, actualmente, en Oh Lala! se pueden encontrar artículos para el hogar, para los niños y para las mujeres. Además de regalos, artículos para decoración, servicio de restauración de muebles y decoraciones para todo tipo de eventos.
“Mi tienda es 100% online con servicio de delivery de lunes a sábados, pero trabajo desde casa por si algún cliente quiere pasar ahí, le doy también esa facilidad”, acotó.
La vida le dio grandes aprendizajes a Cynthia y ella apuesta por compartirlos con sus pares emprendedores. Consciente de que “siempre se puede comenzar desde cero y a cualquier edad” comparte cuatro interesantes tips:
1) Debes conocer bien tu producto antes de ofrecerlo al mercado. Haz de probarlo primero en ti.
2) En lo posible no hagas esperar al cliente. Cuando adquirimos algo nos volvemos como niños. Compramos emociones, sentimientos.
3) Las personas están dispuestas a pagar no por un precio, sino por un valor. El valor que aporta un producto o servicio es lo que define si algo es caro o barato. Entender las necesidades del cliente y un buen trato es la clave para avanzar.
4) La competencia siempre existirá, pero eso te puede servir para mejorar, no puedes aprender de alguien a quien envidias, solo puedes hacerlo de alguien de quien te inspiras.
«Hay mucha gente que está sin trabajo, que siente que no hay salida, y a ellos les digo: No se rindan, tienen una mente creativa que puede hacer que cualquier cosa suceda, pueden crear su proyecto de vida en el que sean sus propios jefes. Al poner a trabajar la mente surgen ideas valiosas» , con estas palabras concluyó.
















