En ocasiones la vida nos lanza todo tipo de piedras en forma de adversidades, pero siempre se puede hacer algo para que el futuro sea diferente. Cesar Brítez, es un joven que tomó las piedras de su camino para construir el cimiento de su sueño. Ante la pesadumbre de quedar sin empleo, tomó su liquidación, se compró una máquina industrial y puso en marcha su conocimiento sobre costura, y hoy cuenta con su propia marca.

“Mi madre es modista de profesión, desde pequeño transité su taller y a los 13 años aprendí a usar su máquina, ella siempre me decía que no estaba demás saber del oficio. Recuerdo que en una ocasión le pedí que me haga una camisa, pero como tenía muchos trabajos no podía hacerme, hasta que un día cansado de insistir por mi camisa le dije: DEJAME TE TERMINO LOS DETALLES Y VOS ME HACES MI CAMISA y fue así que iba aprendiendo la profesión «, relata entre risas.
De alguna u otra forma, convivir con su madre entre telas, hilos, tijeras y maquinarias, convirtió a Cesar en un profesional de la costura, sin embargo en su adolescencia decidió salir del taller en busca de un ingreso fijo y encontrar su verdadera pasión.

«Por muchos años la ayudé en su taller, mi sueño era ser alguien en la vida pero a qué enfocarme no lo tenía claro. Ingresé a trabajar en una empresa privada, hasta que un día me rescindieron contrato, al principio me desanimé un poco pero no me dejé envolver. Con la cabeza fría analicé mi vida, y me di cuenta que me gustaba la costura, y con miras al ramo de la tapicería del automóvil compré una máquina para prendas pesadas con el dinero de mi liquidación», resalta el joven de 26 años.
Poniendo todo su empeño y bajo el nombre de CBA NECESERES, hace no más de 1 mes, Cesar comenzó a crear diseños exclusivos y confeccionar uniformes, edredones, neceseres de cuerina con forro interior, entre otros pedidos de la gente. Actualmente, Cesar Brítez trabaja de mañana por su emprendimiento y por la tarde para una empresa.
#Contacto: 0991910223










