Convertir un sueño en realidad no es tarea fácil, pero sí es cuestión de proponérselo. Tener un hobby o una afición a veces es suficiente para transformarlo en una oportunidad de negocio. Jessica Soto, es un claro ejemplo que no necesariamente en nuestra profesión podemos emprender, sino que podría ser la pasión por algo que nos lleve a emprender exitosamente algo propio.




















